Diseño desde la curiosidad. Mi trabajo es un diálogo entre la precisión digital y la nobleza de la materia.
Tengo 21 años y estudié la carrera de Diseño Gráfico en UADE, Buenos Aires. Mi camino proyectual nace del impulso innato por materializar relatos, buscando desde el inicio que las ideas adquieran un carácter físico, duradero e íntimo.
Concibo la práctica como la salvaguarda de rituales cotidianos a través de los soportes. Persigo una atemporalidad que eluda lo descartable, estructurando sistemas gráficos con vocación de herencia; piezas creadas para permanecer vigentes a lo largo del tiempo.
Mi metodología se consolida en el cruce de dos lenguajes: el rigor ortogonal del dibujo vectorial y la expresividad texturada del grabado artesanal. Es una hibridación técnica orientada a otorgarle un rastro humano y cálido a la prolijidad digital.
Proyecto con la convicción de que el diseño debe dotar de cuerpo a la memoria. Trabajo para fundar configuraciones visuales capaces de trascender su propósito inmediato, habitando el espacio de manera significativa mucho después de haber concluido el proceso.
De chica, componer tesoros era mi forma de demostrar amor; entregar un pedazo de mi mundo a través de las manos.
Esa pasión guía mi pulso hoy. Mi trabajo es un diálogo entre la precisión digital y la nobleza de la materia.
Transformo lo efímero en un Legado Visual Eterno: objetos que no se tiran, memorias tangibles que se atesoran.
Diseño para que el afecto tenga cuerpo.
Diseño para que sea para siempre.
Componer, siempre componer.
Técnicas y procesos de grabado.
El rastro de la mano.
Lo manual como origen.
Trazo digital en iPad.
Bocetos iniciales a lápiz.